¿Por qué hacer una prueba de color certificada ISO?

Pruebas de color certificadas

Una prueba de color certificada, es un elemento de verificación de gran importancia para un trabajo que se deba posteriormente imprimir, más actualmente que disponemos de la capacidad de crear flujos de trabajo en un entorno digital y que cubra las necesidades específicas de diseñadores gráficos, diseñadores industriales, editoriales, fotógrafos, agencias de publicidad,….

Las pruebas de color certificadas en CMYK bajo los estándares ISO o FOGRA. Certificando el cumplimiento del estándar ISO, nos sirven de control de calidad a lo largo del proceso de trabajo, minimnmizando los riesgos y discusiones de calidad en los trabajos finalizados

Con una prueba de color, la imprenta capaz de trabajar bajo un entorno estandarizado ISO podrá asegurar que el trabajo se puede imprimir bajo unos estándares internacionalizadso, y el cliente de que el color de impresión se deberá ajustar a una prueba con valores medibles, que quedará como referencia para posteriores valoraciones y comprobaciones en una impresión de calidad.

Con unas pruebas de color certificadas, cualquier posible debate sobre el resultado final del trabajo, contará con un elemento de referencia de control, el cual si además se halla certificado, dispondrá de todos los valores legales de prueba de contrato.

El unificar los perfiles de color a unos estandares, permite trabajar de forma libre y sin grandes sorpresas, en cualquier taller de impresión que los cumpla. Dejando en el pasado el tener que adpatar las imágenes o archivos a ls curvas de impresión específicas de cada imprenta o incluso máquina de impresión.

Igualmente cabe recordar, que las pruebas de color respecto a la impresión finalizada, disponen de unos margenes de tolerancia aceptados por los organismos reguladores correspondientes, ya que es practicamente imposible el reproducir al 100% de forma exacta, ya que entrarán en juego aspectos tan determinantes, como el tipo de soporte, sistema de impresión, las tintas,… Pero con una prueba de color de referencia, la empresa de impresión dispondrá en todo momento de un ejemplo aprobado por el cliente, de la imagen óptima a la que aproximarse.